Eli Paperboy Reed, recuperando el terreno perdido

El chico del periódico demostró en su visita a la sala Wolf de Barcelona que, a pesar de la extraña poca asistencia de público, ese es justo el espacio en el que se mueve como pez en el agua, superando con creces su anterior visita al Blues & Ritmes de Badalona en 2024. En la elección del repertorio estuvo la otra parte del secreto. El propio cantante de Brooklyn aseguró que, aunque venía con un muy buen disco como es Getting There – esto lo digo yo-, producido por Swamp Dogg, no iba a hacer todo el disco al completo, ni mucho menos “porque si yo estuviera entre el público y me hicieran eso, me enfadaría”. Y eso que el álbum tiene enjundia, colocándose desde ya entre lo mejor de su producción discográfica. Pero acertó. Hubo momentos para ese cancionero, claro. Con una destacadísima “Asking for a friend” en clave country soul que nos dejó a todos anonadados.

El concierto fue creciendo desde el principio hasta convertirse en una de esas noches que recuerdan por qué la música en directo sigue teniendo algo irrepetible. Eli Paperboy Reed no necesita grandes artificios, ni una banda multitudinaria, ni un despliegue escénico espectacular. De hecho, el grupo era totalmente patrio y escogido para esta gira. Le basta con su voz, su guitarra (ojo a sus dotes como guitarrista a menudo olvidadas por su exuberancia vocal) y esa capacidad casi innata para entender el soul, el rhythm & blues y el rock and roll como un lenguaje propio. Lo suyo es pura naturalidad. Una manera de pisar el escenario que transmite seguridad, cercanía y, sobre todo, un entusiasmo contagioso.

Su voz volvió a ser uno de los grandes argumentos de la noche. Poderosa, expresiva, con ese punto rasgado que remite a los grandes vocalistas del soul clásico, pero sin caer nunca en la imitación y sí en el homenaje. Reed tiene personalidad suficiente para moverse por esos territorios sin parecer una reproducción nostálgica de otros tiempos. Canta con una intensidad desbordante y sabe cuándo apretar, cuándo contenerse y cuándo dejar que una melodía respire. También tiene un sentido del espectáculo muy particular. Habla con el público, bromea, se muestra cercano y convierte cada canción en una pequeña celebración.

Uno de los instantes más especiales llegó con “Leave You in the Arms of Another Man”, versión de Roscoe Robinson. Reed decidió quedarse completamente solo sobre el escenario, guitarra en mano, para ofrecer una interpretación extraordinaria. Sin acompañamiento, sin red de seguridad y sin necesidad de esconderse detrás de una banda. Solo su voz y las cuerdas de su guitarra. Fue una demostración de sensibilidad y talento que dejó claro que detrás del formidable intérprete de soul hay también un músico capaz de sostener una canción desde su esencia más desnuda. Un momento de esos que justifican por sí solos una noche de concierto. También “Roll With You” encontró su espacio en formato solitario. Una nueva oportunidad para comprobar que Reed sabe manejar los silencios, las dinámicas y los matices con la misma solvencia con la que se entrega a los momentos más explosivos.

Por supuesto, tampoco faltaron otros de los grandes momentos de su repertorio como “The Satisfier” o “Take My Love With You”, quizá solo echando de menos una “The Boom Boom” de la que decidió prescindir ante la ya notable presencia de temas de aquel maravilloso Roll With You de 2008. Para el cierre, eso sí, reservó «Stake Your Claim». Fue el broche perfecto para una actuación que tuvo de todo. Grandes canciones, interpretaciones memorables, sentido del humor, emoción y una personalidad escénica que convierte a Eli Paperboy Reed en un artista especial.

Resulta difícil entender que una propuesta de semejante calidad reúna tan poco público en una ciudad como Barcelona. Pero también es cierto que quienes estuvimos allí salimos con la sensación de haber asistido a algo especial. Reed volvió a demostrar que pertenece a esa categoría de músicos que mejoran cuando tienen delante un escenario pequeño y la libertad suficiente para hacer lo que les apetece. Una noche magnífica, de las que dejan ganas de volver a verlo cuanto antes. Y, sobre todo, una nueva confirmación de que Eli Paperboy Reed es mucho más que un excelente cantante de soul. Es un auténtico animal de escenario.

Reseña exclusiva del concierto de Pyramidiacs y Radio Days

Gran noche la vivida ayer en Aclam. Con una sala que se va confirmando como un punto fuerte de parada de bandas en Barcelona, donde los locales escasean cada vez más, y que, esta vez, mejoró mucho sus prestaciones en cuanto a sonido y volumen, algo que en un género como el power pop se hace imprescindible.

Chapeau para los organizadores, las dos salas implicadas, y los promotores por ese cambio de sala de Radio Days que suponía a priori un solape de los que duelen y hacía elegir entre los italianos y los veteranos Pyramidiacs. Fueron estos los que arrancaron la velada conjunta con su power pop funcional y exquisito. Son el ABC del género y lo demostraron con un repertorio impecable. Celebraban el 30 aniversario de Teeter Toter, reeditado en vinilo para la ocasión y que, curiosamente, me parece su disco menos inspirado. Aunque eso es lo de menos. La cuestión es cómo sonaron himnos como «Stupid Questions». Impecables.

Tras ellos llegó la tormenta italiana que son los Radio Days, y entendimos el por qué del sorprendente orden de actuación. Si parecía que el nivel de energía no podía subir, lo hizo. “El power pop lo ha de tocar gente joven”, me decía un buen amigo y tótem de la música barcelonesa. Y eso, se notó. Los italianos salieron a por todas, conscientes de que debían dar la talla ante lo que habíamos visto y vaya si lo hicieron. Cargados de adrenalina, fueron un torbellino de principio a fin, combinando temas de su último disco con otros más antiguos, sin que se notara la diferencia. Cosa que dice mucho y bueno de este Off The Record publicado este mismo 2026. Incluso tuvieron tiempo – o se lo cogieron – para utilizar su famosa ruleta del rock y regalarnos dos versiones de Ramones («Sheena Is A Punk Rocker») y Undertones («Teenager Kids»). Una gozada de noche y un homenaje a las melodías vocales con las guitarras en primer plano.

Ya a la venta Ani DiFranco. Sin Pedir Permiso

Ani DiFranco es un tesoro de la música folk norteamericana y un símbolo de autogestión y honestidad. Su manera única de tocar la guitarra y su impresionante capacidad compositiva sacudieron el mundo en plenos años noventa, pero desde entonces no ha dejado de crecer como artista, empresaria, madre y activista. Un icono inabarcable, pero que se deja descifrar sin pedir permiso.

La Colección Micro bio es un proyecto creciente de divulgación musical, que consiste en biografías breves de artistas, grupos o fenómenos musicales, en la órbita del rock, de los cuales exista poca o ninguna bibliografía en español.

Artículos en septiembre en Ruta 66 y Mondosonoro

Volvemos, otro mes, a resumiros dónde nos podéis encontrar si os acercáis al kiosco.

RUTA 66

  • Entrevista con Will Hoge
  • Reseña del libro No Somos Beethoven
  • Reseña de los discos de Son Volt, Fantastic Negrito y Weezer

MONDOSONORO

  • Retrovisor de The Strokes
  • Reseña del concierto de Ron Wood
  • Reseña del disco de The Warning
  • Reseña del libro Número cero. Bob Dylan: Retrato de un hombre invisible

El Retrovisor de Ron Wood (Mondosonoro)

Gimme Some Neck (1979)

Parecía evidente que aquí iba a estar el primer disco de Wood, “I’ve Got My Own Album To Do”. Solo por la lista de colaboraciones de aquel con sus compis Jagger y Richards, George Harrison, David Bowie o Rod Stewart habría más que suficiente. Pero he optado por su tercer disco justamente por eso. Por evitar lo evidente, y porque me parecen ambos igual de buenos. En “Gimme Some Neck” también están los Glimmer Twins, a los que se suma Charlie Watts para completar la plantilla Stone, y de paso Bobby Keys e Ian McLagan (Faces). Pero es que el disco, además, es muy bueno. Con esas canciones siempre a medio camino entre el rock and roll, el blues, el country o el soul, con temazos como “Buried Alive” o “We All Get Old”. Dicen los que saben que sus dos primeros trabajos en solitario son mejores, más consistentes. A mí este también me vuela la cabeza. Y esa portada, diseñada por el propio guitarrista… Bueno va, me han pillado. Y que encima está la inconmensurable versión del “Seven Days” que Dylan le cedió en 1975. ¿Qué más se puede pedir?

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Artículos en septiembre en Ruta 66, Mondosonoro y Cuadernos Efe Eme

Resumen de nuestra presencia en medios escritos. Porque el papel nos sigue gustando, y mucho.

CUADERNOS EFE EME

  • Artículo sobre Sun Records

RUTA 66

  • Artículo Americana del Siglo XXI
  • Reseña libro Cortocircuito de Wolf Hass
  • Reseña de los discos de Rodney Crowell, Shawn James y GA-20 & Charlie Musselwhite

MONDOSONORO

  • Retrovisor de Ron Wood
  • Reseña del disco de Aghan Whigs
  • Reseña de los libros Hermanos (Alex Van Halen) y Southern Culture On The Skids. Receta Campolitana (Óscar Alarcia)
  • Enlace con QR al artículo 30 años de Moseley Shoals de Ocean Colour Scene

Artículo en Ruta 66 web sobre Jack White y sus discos en solitario

«Pocos músicos de su generación pueden presumir de una trayectoria en solitario tan coherente y, al mismo tiempo, tan imprevisible como la de Jack White. Desde que puso fin a la aventura de The White Stripes, el guitarrista de Detroit ha utilizado su carrera individual como un laboratorio permanente. Nunca ha repetido una fórmula. Nunca ha buscado acomodarse. Ha pasado del blues al hard rock, del folk a la experimentación electrónica y del garage más abrasivo a la canción desnuda con una naturalidad desarmante. Lo más sorprendente es que, incluso cuando ha dividido a su público, el nivel de sus discos nunca ha dejado de ser altísimo. No hay un álbum fallido en su catálogo. Solo trabajos más inspirados que otros. Aprovechando la publicación de Frozen Charlotte, un disco que nos ha conquistado desde la primera escucha – aunque no estemos de acuerdo con los que aseguran que es su mejor trabajo – y que confirma que White sigue atravesando un momento creativo excepcional, repasamos sus siete álbumes de estudio en solitario, ordenados de peor a mejor. Si es que eso es posible. Casi que mejor decir que de muy bueno a excelente».

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Reseña del libro de Pearl Jam en Music And Rock

«Una inmersión apasionada y crítica en la saga de resistencia y rebeldía de la banda seminal de Seattle, que ha marcado época contra pronóstico»

«Eduardo Izquierdo es un recurrente, con varias publicaciones ya en Ma Non Troppo, sin embargo este encargo lo ha hecho claramente desde el corazón. Con cabeza, pero desde el corazón. Con conocimiento de causa y contexto, y con el empeño del buen tejedor.»

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Artículos en julio-agosto en Ruta 66 y Mondosonoro

Llegan los números de verano de las revistas que no publican en agosto, y algunos de nuestros textos andan por ahí asomando la cabeza.

MONDOSONORO

  • Reseña disco Go To The Dogs

RUTA 66

  • Reseña documental La Santa Cecilia
  • Reseña libro Jackson Browne. El Camino Más Largo.
  • Reseña discos Erick Vincent Huey, Dale Watson y Ripoff Raskolnikov feat. Luke Winslow King & Roberto Luti