Charla, presentación y firma del libro «A day in the life» junto a su autor


El próximo martes 27 de mayo a las 19:30, Pedro Learreta acompañado por el periodista y escritor Eduardo Izquierdo (Ruta 66, Mondosonoro y Efe Eme) presentará su segundo libro «A day in the Life». Rememora junto al autor, la psicodelia de los años 60 y la música de los Beatles, cuya canción, inspirada en la vida y muerte del joven heredero Tara Browne, da título a esta novela.

27 de mayo · 19:30 a 20:30
Llibrería Sonora

Carrer de Bruniquer, 9, Local 4, Gracia, 08012
Barcelona

Contenido de Ruta 66 del mes de mayo

En el número 436 de Ruta 66, con un magnífico dibujo de nuestro amigo El Ciento en portada dedicado a los Sex Pistols junto a Frank Carter, y artículos y entrevistas sobre JD McPherson, JP Harris, Bunbury o Paul Collins, hemos participado activamente. Ahí va lo que podéis encontrar firmado por un servidor:

  • Amplia entrevista con Reckless Kelly
  • Entrevista con Brad Marino
  • Entrevista con Eddy Smith & The 507s
  • Reseña del libro Jotadé de Santiago Díaz
  • Reseña de la serie La Residencia
  • Reseña de los nuevos discos de The Legendary Swagger, Tito & Tarantula y AJ Croce.

El mes que viene, y en la web, más.

Nuevo libro. From Elvis in Memphis. La última gran evasión de Elvis

Por mucho que pase el tiempo, Elvis sigue siendo El Rey. Que nadie lo dude. Del rock, de la música popular o de lo que se tercie. Sin embargo, durante su trayectoria no todo fueron buenos momentos.

En este libro, Eduardo Izquierdo, erudito y estudioso de su figura y obra, se detiene en los entresijos que rodearon la gestación y grabación del legendario From Elvis in Memphis. El disco con el que, en 1969 y tras unos años de descenso de popularidad, regresó a la primera línea rubricando una obra maestra considerada como el cénit de su madurez.

—Semanas antes de que llegue a las librerías, te ofrecemos en exclusiva From Elvis in Memphis. La última gran evasión de Elvis en nuestra tienda. Envíos por mensajería y sin gastos para España/península.

—Consulta las promociones conjuntas con el nuevo número de Cuadernos Efe Eme y otras novedades de la editorial.

Fue este un Elvis seguro de sí mismo, tomando decisiones, derrochando talento y con ganas de volver a reinar que mostró su amor incondicional por la música y las canciones en un álbum para el que no pasa el tiempo. Todo ello lo analiza Eduardo Izquierdo, trazando con sutileza un perfil de quienes rodearon a Elvis durante la grabación, desde el imprescindible productor Chips Moman (decisivo para ayudarle a sentirse libre y creativo) a Priscilla (su mujer), sin olvidar a algunos de los amigos que le ayudaron a afrontar las decisiones difíciles. Y, cómo no, el taimado Coronel Parker y su alargada sombra.

En From Elvis in Memphis. La última gran evasión de Elvis, Eduardo Izquierdo, con un delicioso lenguaje coloquial y un gran dominio de los datos, demuestra que ese disco no fue solo la ruptura del Rey con su pasado inmediato y el que incluye la inmortal “In the ghetto”. Deteniéndose canción a canción y en todos los detalles, nos sumerge en las nocturnas sesiones de grabación y en las mil anécdotas que acompañaron su gestación y las inmediatas «residencias» en Las Vegas. Y, lo más importante, confirma que es la obra que lo devolvió al lugar más alto, aquel que siempre le correspondió y que nunca debió abandonar.

EFE EME

Reseña del libro Caballos Salvajes. Gram Parsons (1968-1973)

Conozco al autor de este libro hace un montón de años. Se de su pasión por lo que hace y lo vehemente que es a la hora de afrontar cada uno de sus libros. Por ello, me extrañó poco que, en la presentación de este nuevo libro de su faceta como cronista rock – tiene otra como poeta tan interesante como premiada –, asegurara que le ha llevado muchos años hacer este libro. Pujol no da puntada sin hilo. Es tan estricto que es capaz de parar la edición de un libro para una última entrevista, una última declaración, una última reflexión. Eso hace que afrontes un libro como este sabiendo que no hay dato poco fiable. Que lo que va a a leer es lo que pasó, y eso en tiempos como los que corren, en la época de la información desinformada, no tiene precio.

Claro, se trata de una historia oral, dirán. Cada uno de los entrevistados tendrá su visión, y así es. Pero Pujol no inventa nada. Deja que cada implicado o implicada se deje llevar en su charla y así da forma al caleidoscopio de declaraciones con el que se encuentra. Opta por centrarse exclusivamente en los últimos cinco años de vida del que muchos consideran fundador del country-rock y, por ende, casi del americana ¿demasiado conciso? Sí y no. Es Pujol ¿recuerdan? No omite detalles, pero si me permiten la reiteración polisémica, tiene el detalle de iniciar cada capítulo con una breve introducción que sitúa perfectamente la acción. Prólogos capitulares que son oro puro y que prácticamente podrían formar parte de una guía rápida sobre Gram Parsons.

La pregunta final para un libro tan específico como este es ¿puede alguien que no es fan de Parsons disfrutar de él? La respuesta es sí, gracias en parte a las citadas introducciones. Cuando la afirmación se vuelve aún más rotunda es si nos hacemos la misma pregunta con fans del de Florida. Ahí no hay duda.

(www.mondosonoro.com)

Contenido de Ruta 66 del mes de abril

En el mes de abril encontramos en Ruta 66 (número 435) la portada dedicada a Bryan Ferry, junto a textos y entrevistas sobre Lucinda Williams, Jason Isbell, Rafael Berrio, The Chills, David Johansen y un larguísimo etcétera.

Nosotros aportamos este mes:

  • Entrevista con The Track Dogs
  • Reseña del documental La caída de Diddy
  • Reseña del libro Silencios que matan de Jordan Harper
  • Reseñas de los nuevos discos de Miss Georgia Peach, Ron Pope y The Jellybricks

Como cada mes, en su quiosco de confianza.

Contenido Cuadernos Efe Eme nº43

Seguimos manteniendo nuestra participación en Cuadernos Efe Eme, que ya llega a su núemro 43 con el gran Little Richard en portada y artículos sobre Eric Clapton, Paul McCartney, Cat Stevens o Juan de Pablos.

Puedes adquirirlo AQUÍ.

Nosotros participamos con un largo artículo, de hasta doce páginas, sobre Dr. Feelgood.


Esta es su introducción: «Fueron los más grandes de un movimiento menor. Pero ello no resta importancia a la influencia de Dr. Feelgood. Una banda esencial para entender el rock and roll en las Islas Británicas y cuyo legado, hoy día, sigue más que vigente. Repasamos su trayectoria y recomendamos una discografía seleccionada«.

Reseña del disco Spirits de The Devil Makes Three

Demasiado tiempo ha pasado sin noticias discográficas de The Devil Makes Three. Siete años, dado que su anterior trabajo, Chains Are Broken, data de 2018. Por eso este Spirits es una auténtica sorpresa para sus seguidores que empezábamos a preguntarnos si alguna vez volverían a entrar en estudio. Los de Santa Cruz (California) siguen con su mezcla de blues, folk, americana, ragtime y algo de punk que los coloca en la liga de bandas como The Dead Youth, Old Crown Medicine Show. The Builders and The Butchers o Trampled By Turtles. Pero lo suyo se ha vuelto más introspectivo y algo menos saltarín. Siempre lo ha sido, pero en este Spirits aún se acrecienta la sensación. Dejan el humor para algún tema puntual como «I Love Doing Drugs» pero, en general, optan por hablar de la mortalidad y el duelo, de los hábitos destructivos o de la pérdida y la división social. Ahí tienen canciones enormes como «Ghosts Are Weak» sobre nuestros fantasmas internos para demostrarlo. Eso sí, no pierden ninguna de sus señas de identidad. Sean los instrumentos acústicos como el banjo o el contrabajo, los elementos provenientes del country-blues del Delta y el rag, y los ritmos adictivos con cierto groove que, sin ser la alegría desenfrenada de otros, tampoco permiten que te estés del todo quieto. Un buen regreso que debería tener continuidad en bastante menos tiempo.

Publicado en www.ruta66.es

Opinión de A Complete Unknown, el biopic sobre Bob Dylan

Algunos y algunas han manifestado que tenían ganas de conocer la opinión de un servidor – ya les avanzo que al no intentar ser objetivo vale tanto como la suya – sobre A Complete Unknown, el biopic sobre Bob Dylan estrenado este fin de semana en España, y con un montón de nominaciones a los próximos Oscar. Insisto, ni pretendo, ni voy a ser objetivo. Así que allá vamos.

Para empezar, y a pesar de estar teóricamente basado en un libro de Elijah Wald, me cuesta creerlo. La estructura puede ser, lo que se dice seguro que no. Wald es un escritor excelso en sus biografías y no creo que los cientos de concesiones que contiene el film hayan surgido de su pluma. Porque supongo que esperan que hable de eso ¿no? De las inexactitudes de la historia. Lo haremos, pero poco. Las hay para dar y tomar. Lo entiendo. Si quieren conocer la verdadera historia de Dylan- o la que él nos ha dejado – busquen un documental, mejor. Esto está pensado para las salas de cine, y como producto cinematográfico funciona. Cierto es que a veces se pasan, como en ese innecesario “Judas” en Newport, pero se comprende e incluso quizá como broma para los más adeptos también tiene su punto. Ha de gustar al gran público y eso sucede. Por cierto, la sala estaba mucho más llena de lo que servidor y parienta esperábamos. Me sorprende, eso sí, que entre la trilogía I Walk The Line, del mismo director, James Mangold, Elvis de Baz Luhrmann y esta cinta, la que menos fiel a la realidad es sea la que nos ocupa. No me extraña que el huidizo Dylan haya dado su beneplácito. Otro simple giro del destino ¿eh Bob?

Llegados a ese punto, al salir del cine pensé que había tres maneras de enfocar la película, y de paso tres posibles audiencias. Quién no sabe nada de Dylan o muy poco, puede salir encantado/a. Ya he dicho que como película funciona, aunque, y que nadie se enfade, he encontrado a veces ¡un exceso de números musicales! Aportan para construir la historia, como sucede con «The Times They Are A-Changin», pero creo que todos no son necesarios. Segundo bloque de personas, las que conocen bastante la historia oficial de Bob. Estas tampoco saldrán defraudadas. Siempre que no se dejen liar. Dulan es caleidoscópico de persé y no pretenderían una película que les aclare cosas. Y en el tercer bloque están aquellos teóricos expertos – aunque hace años que tengo la teoría de que nadie lo es por culpa del propio Dylan – que disfrutarán o no, según como se lo tomen. Si por una vez saben abstraerse de su obsesión y de esas permanentes inexactitudes lo pasarán bien, si no van a sufrir hasta el extremo. De ellos depende, claro.

Yo, que ya no se ni en qué grupo estoy, fui abierto de mente y salí encantado, aunque con ganas de hablar sobre la película y verla alguna otra vez para fundar más las opiniones. Pero, a veces, vale la pena dejar por escrito la primera impresión y a eso hemos ido. Timothée Chalamet está espléndido y no extraña su candidatura a la estatuilla. Parece que el hombre se tiró cinco años aprendiendo a ser Dylan. Lo borda casi siempre. Sobre todo, cuando habla entre dientes o con esas miradas tan dylanianas que parece que te atraviesan ¿Cuántas veces habrá visto este hombre Don’t Look Back? Deben ser cientos. También canta muy bien y solo falla levemente en esas notas que Dylan mantiene muchos segundos donde su voz se hace muy nasal y reconocible, algo que el bueno de Tim no consigue. Pero vaya, insisto en que está como mínimo tan bien como Joaquin Phoenix haciendo de Johnny Cash en I Walk The Line. Por cierto, y ya que estamos, Boyd Holbrook se marca un muy buen Johnny Cash en la película. No me convence tanto Mónica Barbaro como Joan Báez. De hecho, creo que le perjudica la ambigüedad con la que se explica la historia entre ella y Dylan. Primero ella se aprovechó de él y su repertorio, y luego él la trató fatal. Algo que no queda del todo claro en el metraje, a veces tratabillado ¿alguien entiende bien la escena en el Chelsea Hotel? La que sí está estupenda es Elle Fanning como Suze Rotolo (ella, eso sí, era mucho más fuerte de lo que aparece en la película), aunque en una de las cosas que menos entiendo la rebautizan como Sylvie ¡Si no han rebautizado a nadie! Leo que es una petición del propio Dylan porque ella siempre quiso estar en el anonimato. Pero vamos a ver…Si en 2008 antes de su muerte publicó un libro su vida junto a His Bobness. No es la mejor manera de permanecer en el anonimato. No entiendo nada, pero bueno…Y luego está Edward Norton como Pete Seeger. Él está fantástico. Siempre lo está. Pero su papel es con el que más libertades se han tomado. Parece directamente que sin Seeger no hubiera habido Dylan y queda convertido en el centro de todo. Es cierto que durante años se ha presentado a Seeger como el antagonista de la electrificación de Dylan. El hombre que coge un hacha para cortar los cables de la actuación. Wald defiende que no fue así, y probablemente tenga razón. De hecho, en la película, parece entender durante un momento lo que estaba haciendo el chico, algo que suaviza la historia más o menos oficial. Pero de ahí a ser un mentor y la figura clave de la carrera de Dylan hay un abismo. Lo fue de medio Village, leches. Otro candidato al Oscar merecido, aunque su papel sea demasiado poco ajustado.

Y para acabar, la escenografía es fantástica. El ambiente de Nueva York en los sesenta está clavado (supongo, porque no estuve, claro) y todo lo que se cuenta del ambiente folkie de Greenwich Village también. Así que andamos en los que están encantados con la película, asegurando que le daremos más visionados y no garantizando que podamos cambiar de opinión sobre algunas de las cosas aquí apuntadas a modo de vomitera gramatical. Seguiremos informando mientras, como leía – y ya me perdonará que no recuerde el nombre de quien lo firmaba – , Dylan sigue tras la película siendo un completo desconocido. Incluso más.